Los cambios de estación no solo modifican la temperatura del ambiente, también incrementan el uso de energía eléctrica en hogares, oficinas e industrias, este aumento, sumado a factores ambientales como el calor o la humedad, especialmente en Lima, puede elevar el riesgo de fallas eléctricas.

Verano: más consumo eléctrico
Durante el verano, el uso de aire acondicionado, ventiladores y equipos de refrigeración se incrementa considerablemente, esta mayor demanda hace que los conductores eléctricos trabajen a mayor capacidad, generando más calor.
Ahora, si la instalación es antigua, entonces tiene empalmes deficientes o conductores que ya no funcionan al 100%, el sobrecalentamiento puede deteriorar el aislamiento de los cables y provocar un cortocircuito.
Además, las altas temperaturas producen dilatación en los materiales, lo que puede aflojar conexiones y generar puntos de chispa o falsos contactos.

Invierno: humedad y sobrecarga
En invierno, el uso de calefactores eléctricos aumenta significativamente el consumo energético, cuando varios equipos se conectan en un mismo circuito, se produce sobrecarga, una de las principales causas de cortocircuito.
La humedad también juega un papel importante, recuerden que en muchas ciudades, la humedad puede pasar el 80%, esto puede afectar tableros eléctricos, conexiones y cableado expuesto, reduciendo la capacidad de aislamiento y facilitando fallas.
ELCOPE recomienda siempre la prevención… es la clave
El aumento de cortocircuitos en verano e invierno no es casualidad, es una señal de que la instalación eléctrica puede no estar preparada para soportar condiciones de alta exigencia, una evaluación técnica periódica, el uso de protecciones adecuadas y el uso de conductores de alta calidad con certificaciones internacionales permiten reducir riesgos y garantizar la seguridad de las personas y las instalaciones.


